El viejo que cayó del autobús
Diciembre 7.
Otoño del 2006.
Un día frió,
Y de verdad gris.
Escucho gritos,
Y miro.
Veo a un viejo tirado en la calzada,
Casi debajo del autobús.
Mientras se ponía en pie,
El conductor le gritaba,
Y el solo balbuceaba.
-No estoy drogado-.
Se miraba las manos,
Y se las frotaba.
Estaban cubiertas de tierra,
Y de pequeñas piedras.
El autobús se fue.
Después,
Solo con su borrachera el pobre viejo,
Lenta y temblorosamente sacaba sus cigarrillos,
Intentando encender alguno.
Feliz Navidad.
viernes, 9 de mayo de 2008
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