viernes, 1 de mayo de 2009

Fumar es como esperar, solo que dormido

Un vaso medio lleno
Y un cenicero vacio,
Pueden darte conversación.

Escúchalos.

Tus recuerdos,
Entonan himnos.

Óyelos.

Tres viejas mudas
Sentadas en tu sillón.

Fumando,
Esperando,
Solo que dormidas.

Amalas.
Protégelas.

Recuerda,
Sus ojos están en todas partes.

Muévete lentamente,
Vacía el vaso,
Y llena el cenicero.
Ríos de soledad
Soledad de puentes caídos
De ventanas cerradas
De cortinas que ocultan enfermedades del alma

Ciudades cargadas de angustia
Con sus ríos
Sus puentes
Y sus casas muertas de cortinas y ventanas cerradas