Al fin y al cabo,
Es solo un juego
La tensión desequilibrada
del juego de probabilidades
consume la ya de por si
resquebrajada calma
del hombre que pasa su vida
jugando en el filo de la sinrazón
ignorando que el absurdo
le sonríe irónicamente
cada vez que actúa
pretendiendo conocer
lo que del azar puede esperar
mientras este
no dejara caer su gracia
en aquel que desesperadamente vive
sin saber que al fin y al cabo
es solo un juego.
viernes, 2 de enero de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario