Rechazados,
Atravesamos nuestras calles.
Recuerdo aquellos ojos
Y la sangre
Y el dolor
Y la herida abierta
Y aquel demonio
Y el final del imperio egipcio.
Al eterno enemigo del sol,
No hay puta que se le resista.
Cáncer.
Solo una lagrima.
Ya viene la profunda nausea.
Abre bien los ojos,
Titán,
Llego la hora de la velocidad.
viernes, 9 de julio de 2010
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